¿Un sangrado fuera de tu regla es algo que simplemente “te toca”? No necesariamente.
Los pólipos endometriales son crecimientos pequeños que se forman en el revestimiento interno del útero (el endometrio). Muchas veces son benignos, a veces no dan ningún síntoma y otras veces causan sangrados fuera de lo habitual. Se diagnostican con ecografía y se confirman o tratan, en muchos casos, con una histeroscopia.
No todo lo que se normaliza es saludable. A veces detrás hay un pólipo, y en consulta lo vemos con frecuencia. La buena noticia es que tiene forma de estudiarse y, cuando corresponde, de tratarse.
Si acabas de leer esta palabra en un informe de ecografía, es normal sentir inquietud. La buena noticia es que los pólipos son un hallazgo frecuente en ginecología, y existen formas claras de estudiarlos y, cuando corresponde, retirarlos sin abrir el abdomen.
¿Qué es un pólipo endometrial?
Es una protrusión de tejido del endometrio hacia la cavidad del útero. Puede ser muy pequeño, de pocos milímetros, o más grande. Puede haber uno solo o varios. Según el NHS y ACOG, la histeroscopia sirve para ver pólipos o miomas dentro del útero y, si se encuentran, retirarlos.
No debe confundirse con un mioma: el mioma crece en el músculo del útero, mientras que el pólipo nace del revestimiento interno. A veces coexisten y pueden compartir síntomas. Si quieres comparar, revisa miomas uterinos.
Síntomas: cuándo un pólipo se hace notar
Hay mujeres que descubren un pólipo de casualidad, en una ecografía de control. Cuando da síntomas, el más frecuente es el sangrado vaginal anormal (así lo señala la guía de la AAGL):
- Reglas más abundantes de lo usual.
- Sangrado o manchado entre reglas.
- Sangrado después de las relaciones sexuales.
- Sangrado después de la menopausia.
El NHS recomienda consultar cuando las reglas abundantes afectan tu vida diaria o cuando hay sangrado entre reglas o después de las relaciones. Estos síntomas pueden tener varias causas, y el pólipo es solo una de ellas, así que no conviene quedarse con una sola explicación sin estudiar.
Mito: “Si no sangro, no tengo nada.” Verdad: algunos pólipos no producen síntomas. Por eso se encuentran en controles o en estudios de fertilidad.
¿Cómo se diagnostican?
El camino habitual es:
- Consulta y examen: se revisan tus síntomas, tu ciclo y tus antecedentes.
- Ecografía transvaginal: puede sugerir la presencia de un pólipo.
- Histeroscopia: permite ver el pólipo directamente. Según el NHS, la prueba usa un tubo delgado con cámara y puede incluir toma de una muestra de tejido (biopsia). Lee más en histeroscopia: qué es y cuándo necesitarla.
La guía de la AAGL (2012) indica que la resección “a ciegas” no está indicada cuando se dispone de instrumental para retirar el pólipo bajo visión directa, y que la polipectomía histeroscópica sigue siendo la base del tratamiento. La razón es simple: con la cámara se ve exactamente lo que se retira.
¿Siempre hay que quitarlos?
No siempre. La guía canadiense de la SOGC (2024) contempla manejo expectante, médico o quirúrgico según los síntomas, el riesgo de malignidad y la preferencia de la paciente, y señala que, si no hay síntomas, el tratamiento a menudo no es necesario. Por eso la conducta es individualizada:
- Pólipos pequeños sin síntomas: pueden observarse con controles periódicos; según la AAGL, hasta un 25 % puede desaparecer solo, sobre todo si miden menos de 10 mm.
- Pólipos con sangrado anormal: suele considerarse retirarlos, y la polipectomía histeroscópica es la técnica de elección.
- Pólipos en mujeres que buscan un embarazo: se considera su retiro, sobre todo si hay infertilidad.
- Mujeres postmenopáusicas con sangrado: la AAGL recomienda retirar el pólipo sintomático para estudiarlo al microscopio, porque es el grupo en el que el riesgo de hallazgos malignos es mayor.
Es decir, no es “operar o no operar” de forma automática: es evaluar quién eres, qué sientes y qué buscas. Y, cuando se retira un pólipo, lo habitual es enviar el tejido a estudio para confirmar qué es.
¿Y el riesgo de cáncer?
Según la AAGL, la malignidad dentro de un pólipo es poco frecuente, y los factores de riesgo son la edad mayor y el sangrado tras la menopausia. Por eso, en esos casos se estudia con más atención y el análisis del tejido es parte importante del proceso. No es motivo de alarma, sino de hacer las cosas con orden.
Polipectomía histeroscópica: cómo se retira
Se realiza por vía vaginal con el histeroscopio, sin cortes en el abdomen. Con instrumentos finos se retira el pólipo mientras se observa en una pantalla. ACOG explica que puede hacerse en el consultorio o en el hospital, con analgesia local o anestesia general según el caso, y que se programa cuando no tienes la regla. Es parte de la cirugía mínimamente invasiva.
Según el NHS, tras una histeroscopia lo habitual es tener molestias tipo regla por un par de días y sangrado escaso hasta por una semana; se recomienda usar toallas y evitar el ejercicio y las relaciones sexuales hasta que cedan el dolor y el sangrado. Las complicaciones son poco frecuentes; el NHS menciona la infección y, al retirar un pólipo, una pequeña perforación de la pared del útero, que a menudo mejora sola. La AAGL califica los riesgos quirúrgicos como bajos.
Pólipos y fertilidad
Cuando una mujer busca un embarazo, el útero se revisa con atención, porque cualquier alteración dentro de la cavidad puede ser relevante. La guía de la AAGL señala que retirar los pólipos en mujeres con infertilidad mejora los resultados de fertilidad. Aun así, la decisión debe ser individual. Si estás en ese camino, puede ayudarte leer cuándo consultar por infertilidad.
Después del procedimiento: el resultado de patología
Cuando se retira un pólipo, el tejido se envía a un laboratorio. El informe confirma de qué tejido se trata. Con ese resultado, tu médica te explica si basta con seguimiento o si hace falta algún paso adicional. Es una conversación, no un veredicto: lo importante es que salgas con un plan claro y con la posibilidad de volver a preguntar.
Si tus síntomas eran sangrados fuera de lo habitual, también es útil llevar un registro de cómo evolucionan tus reglas durante los siguientes ciclos. Anotar fechas, cantidad aproximada y molestias ayuda a evaluar si el tratamiento cumplió su objetivo (ningún tratamiento garantiza que no aparezca otro pólipo) o si conviene buscar otras causas, como las que se describen en el artículo sobre miomas uterinos.
Tres ideas para quedarte
- Un pólipo es un hallazgo frecuente y, en la gran mayoría de los casos, benigno.
- No todos se retiran: se decide según síntomas, tamaño, edad, menopausia y deseo de embarazo.
- La histeroscopia permite ver y retirar el pólipo bajo visión directa, y es preferible a la resección a ciegas.
¿Cuándo consultar?
Pide una cita si:
- Tienes sangrado entre reglas o después de las relaciones sexuales.
- Tus reglas se han vuelto más abundantes o irregulares.
- Estás en la menopausia y vuelves a tener sangrado.
- Una ecografía mencionó un pólipo, engrosamiento del endometrio o una imagen “a estudiar”.
- Buscas un embarazo y no se ha revisado la cavidad del útero.
Después de un tratamiento, consulta si el sangrado aumenta o no cede en unos días, si tienes fiebre, dolor que empeora o flujo con mal olor.
Agenda tu consulta, presencial o virtual
Un pólipo no define tu salud ni tu futuro: define una pregunta que se puede responder. ¿Lo vigilamos o lo retiramos? Esa respuesta nace de escucharte, revisar tu ecografía y entender tu momento de vida. Agenda tu consulta presencial o virtual en Pueblo Libre, Lima y evaluemos tu caso de manera integral. 🤍
Este contenido es informativo y no reemplaza una evaluación médica personalizada.
Preguntas frecuentes
¿Todos los pólipos endometriales se deben operar?
No. La decisión depende de los síntomas, del tamaño del pólipo, de tu edad, de si estás en la menopausia y de si buscas un embarazo. Algunos pólipos pequeños sin síntomas pueden vigilarse.
¿Los pólipos endometriales son cáncer?
La gran mayoría son benignos. Aun así, el riesgo no es igual en todas las mujeres y es mayor en mujeres postmenopáusicas con sangrado, por lo que es importante evaluarlos.
¿Cómo se retira un pólipo del útero?
Habitualmente con histeroscopia: se ve el pólipo con una cámara y se retira bajo visión directa, sin cortes en el abdomen.
¿Los pólipos pueden afectar la fertilidad?
En mujeres que buscan embarazo, los pólipos pueden ser parte de la evaluación. La guía de la AAGL señala que retirarlos mejora los resultados de fertilidad, pero la decisión debe tomarse con tu médica según cada caso.
¿Pueden volver a salir los pólipos?
Ningún tratamiento garantiza que no aparezca otro pólipo. Por eso, si vuelven los síntomas después de un tratamiento, conviene consultar nuevamente.
Referencias
- AAGL practice report: practice guidelines for the diagnosis and management of endometrial polyps. AAGL (American Association of Gynecologic Laparoscopists), J Minim Invasive Gynecol, 2012.
- Guideline No. 447: Diagnosis and Management of Endometrial Polyps. SOGC (Society of Obstetricians and Gynaecologists of Canada), J Obstet Gynaecol Can, 2024.
- Hysteroscopy (FAQ). ACOG (American College of Obstetricians and Gynecologists), 2025.
- Hysteroscopy. NHS (National Health Service, Reino Unido), 2024.
- Heavy periods. NHS (National Health Service, Reino Unido), 2024.
¿Tienes dudas sobre tu caso?
Cada mujer es distinta. Escríbeme y vemos cómo podemos ayudarte.
Agenda por WhatsAppEl contenido de este sitio es educativo y no reemplaza una consulta médica.

