A veces no se trata de seguir intentando. Se trata de saber cuándo dar el siguiente paso.
Si estás buscando un embarazo y no llega, la pregunta más natural es cuándo consultar por infertilidad: ¿cuánto tiempo debo esperar antes de pedir ayuda? La regla general es consultar después de 12 meses de relaciones sexuales regulares sin protección si tienes menos de 35 años, y después de 6 meses si tienes 35 años o más. Si tienes más de 40, se recomienda evaluarte sin esperar tanto, y en cualquier edad puedes consultar antes si tienes motivos para hacerlo.
Esperar no es una falta ni una “pérdida de tiempo”: es parte del proceso normal.
Pero saber cuándo dar el siguiente paso te da tranquilidad. En consulta te acompaño a hacerlo sin presión. En este artículo te explico los plazos, qué incluye un primer estudio de fertilidad y cómo prepararte para tu primera consulta.
¿Cuánto tiempo hay que intentar antes de consultar?
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la infertilidad como una enfermedad del sistema reproductivo que se caracteriza por no lograr un embarazo después de 12 meses o más de relaciones sexuales regulares sin protección. Estima además que cerca de 1 de cada 6 personas en edad reproductiva la experimentará en algún momento de su vida. Es decir: no estás sola, y es una situación común.
Los plazos prácticos, según la edad de la mujer, son estos:
| Edad | Cuándo consultar |
|---|---|
| Menos de 35 años | Tras 12 meses de intentos regulares |
| 35 a 40 años | Tras 6 meses de intentos |
| Más de 40 años | Cuanto antes: se recomienda una evaluación inmediata |
El respaldo para estos plazos viene de la opinión conjunta de ACOG y ASRM sobre la disminución de la fertilidad con la edad: las mujeres de más de 35 años deben recibir una evaluación y tratamiento más rápidos tras 6 meses sin lograr un embarazo, o antes si hay indicación clínica, y a partir de los 40 años se justifica una evaluación inmediata. Si quieres entender por qué la edad pesa tanto, lo contamos en fertilidad después de los 35.
¿Y si tengo ciclos irregulares o antecedentes?
Los plazos anteriores asumen ciclos regulares y ninguna condición conocida. Si ya sabes que tienes alguna de estas situaciones, no hace falta esperar a cumplir el plazo:
- Ciclos muy irregulares, muy largos o que no llegan.
- Endometriosis diagnosticada o sospechada (periodos muy dolorosos, dolor pélvico). Te explicamos la relación en endometriosis y fertilidad.
- Cirugías pélvicas previas o antecedente de infecciones pélvicas.
- Sospecha de síndrome de ovario poliquístico. Es una causa frecuente de ovulación irregular.
- Un tratamiento oncológico previo o planificado, o una condición que afecte la fertilidad.
- Un factor masculino conocido.
En todos estos casos, consultar antes es una decisión razonable, no una exageración.
¿Cuál es el primer estudio de fertilidad?
Una buena evaluación inicial, la que detallo en examen de fertilidad femenina, es ordenada y busca responder pocas preguntas clave: si ovulas, si las trompas están permeables, si el útero tiene una forma y una cavidad adecuadas, y cómo está la calidad del semen. La guía de ESHRE, que aborda cómo se llega al diagnóstico en parejas con infertilidad, describe que el estudio básico incluye:
- Historia clínica, reproductiva y sexual de ambos integrantes de la pareja. Es la parte más importante: cuánto tiempo llevan intentando, cómo son tus ciclos, antecedentes, hábitos.
- Un espermatograma (análisis de semen) según los criterios de la OMS. Es sencillo y no invasivo, y aporta información clave.
- Una evaluación de las trompas, mediante histerosalpingografía (una radiografía con contraste) o histerosonosalpingografía (con ecografía). Ambas son pruebas válidas y pueden usarse indistintamente.
- Ecografía para valorar el útero, preferiblemente tridimensional, para descartar alteraciones de su forma.
La misma guía señala que no todas las pruebas son necesarias de rutina: por ejemplo, no recomienda comprobar la ovulación de manera rutinaria en mujeres con ciclos regulares, ni biopsias del endometrio, ni pruebas de reserva ovárica como parte del estudio básico. Más pruebas no siempre significan mejor atención. A veces se añaden estudios según tu caso, y por eso la evaluación es personalizada. Sobre la prueba de reserva ovárica, puedes ver qué significa la AMH y qué no predice.
Mito y verdad
- Mito: “Si ya me embaracé antes, no puede ser un problema de fertilidad.” Verdad: puede haber infertilidad secundaria, es decir, dificultad para lograr un embarazo después de uno previo, y también se evalúa.
- Mito: “Primero hay que estudiar a la mujer.” Verdad: la fertilidad es de a dos cuando hay pareja; el análisis de semen es parte del primer paso y es de los más rápidos.
- Mito: “Si todo sale normal, no hay nada más que hacer.” Verdad: a veces el estudio sale normal y no se identifica una causa. Eso tiene un nombre y un camino, que explicamos en infertilidad sin causa aparente.
Cómo prepararte para tu primera consulta
Lo que puedes llevar o anotar antes de ir:
- La fecha de inicio de tus últimas menstruaciones y cuánto duran tus ciclos.
- Exámenes o ecografías previas, aunque parezcan antiguos.
- Medicamentos y suplementos que tomas.
- Antecedentes de cirugías, infecciones o embarazos previos.
- Tus dudas y lo que más te preocupa. Ninguna pregunta es pequeña.
Si vienes en pareja, ayuda que ambos asistan, aunque algunas pruebas se coordinan por separado. Si vienes sola porque estás planeando ser madre por elección, tu consulta se centra en tu salud reproductiva y en las alternativas disponibles para ti.
Preguntas útiles para llevar a tu cita
Una consulta rinde más cuando llegas con preguntas concretas. Algunas ideas, que puedes adaptar:
- ¿Qué estudios son realmente necesarios en mi caso y cuáles podemos dejar para después?
- ¿Cuánto tiempo tomará tener los resultados y cuándo nos volvemos a ver?
- ¿Hay hábitos que valga la pena revisar, como alimentación, actividad física, tabaco o alcohol? La OMS menciona estos factores de estilo de vida entre los que se asocian a la infertilidad.
- ¿En qué punto convendría pensar en otras alternativas, y qué implica cada una?
- ¿Cómo podemos cuidar nuestra salud emocional mientras avanzamos?
También es válido preguntar por lo que te inquieta aunque parezca “tonto”. La información clara reduce la ansiedad, y la relación con tu médica se construye justamente con esas conversaciones.
El aspecto emocional de esperar
Mes a mes, la espera puede pesar: la fecha de la menstruación, las pruebas de embarazo, los comentarios bienintencionados de la familia. Sentir tristeza, enojo o cansancio es normal y no te hace “menos fuerte”. Si hablas con tu pareja, pónganse de acuerdo en cuánto quieren compartir con otras personas y qué necesitan de ellas. Si vives este camino sin pareja, apóyate en amistades o grupos de acompañamiento. Y si la ansiedad se vuelve difícil de manejar, buscar apoyo psicológico es una decisión cuidadosa, no una debilidad.
¿Cuándo consultar?
Resumiendo, es buen momento para pedir una cita si:
- Tienes menos de 35 años y llevas 12 meses buscando un embarazo.
- Tienes 35 años o más y llevas 6 meses.
- Tienes más de 40 años y quieres buscar un embarazo.
- Tienes ciclos irregulares, endometriosis, cirugías previas u otra condición conocida.
- La espera te genera ansiedad y necesitas orientación, aunque no hayas cumplido los plazos.
Consultar no significa que comenzarás un tratamiento complejo. En muchos casos, el primer paso es entender qué está pasando, y a partir de ahí decidir con calma. Puedes conocer cómo acompañamos estos procesos en la página de fertilidad.
Una última idea
En Lima, como en el resto de Perú, es común que las mujeres lleguen a consulta después de muchos meses de esperar y de llevar solas la preocupación. No tiene por qué ser así. Cada caso es distinto, y mereces una evaluación completa y un plan a tu ritmo.
Agenda tu consulta presencial o virtual; te espero en mi consultorio de Pueblo Libre: ubicación. 🤍
Este contenido es informativo y no reemplaza una evaluación médica personalizada.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debo intentar antes de consultar?
La OMS define la infertilidad como la ausencia de embarazo tras 12 meses o más de relaciones sexuales regulares sin protección. Si tienes 35 años o más, las sociedades ACOG y ASRM recomiendan una evaluación a los 6 meses, y si tienes más de 40, una evaluación más inmediata.
¿Puedo consultar antes de cumplir el plazo?
Sí. Si tienes ciclos muy irregulares o ausentes, antecedentes como endometriosis, cirugías pélvicas o infecciones, o dudas que te generan ansiedad, puedes consultar antes. Las guías hablan de evaluar antes si hay motivos clínicos.
¿La infertilidad es solo un problema de la mujer?
No. Según la OMS, hay causas masculinas y femeninas, y en algunos casos no se identifica ninguna. Por eso, cuando hay pareja, el estudio incluye una evaluación de ambos, y el análisis de semen es parte del estudio básico.
¿Qué pasa si no tengo pareja y quiero ser madre?
También puedes consultar. La OMS reconoce que la atención de fertilidad es relevante para personas sin pareja. En consulta se evalúa tu salud reproductiva y se conversan las opciones que mejor encajan con tu proyecto, sin juicios.
Referencias
- Infertility. Organización Mundial de la Salud (OMS), 2025.
- Female age-related fertility decline. Committee Opinion No. 589. ACOG / ASRM, Fertility and Sterility, 2014.
- Evidence-based guideline: unexplained infertility. ESHRE, Human Reproduction, 2023.
- Testing and interpreting measures of ovarian reserve: a committee opinion. American Society for Reproductive Medicine (ASRM), Fertility and Sterility, 2020.
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